Donde la tradición artesanal encuentra el diseño contemporáneo
Lo que empezó como un espacio reducido con herramientas heredadas se convirtió en un estudio donde convergen diseño, artesanía y experimentación material.
No buscábamos crear muebles en serie. Queríamos explorar qué pasa cuando respetás los tiempos de la madera, cuando dejás que cada veta dicte parte del diseño final, cuando el proceso importa tanto como el resultado.
Hoy trabajamos con arquitectos, diseñadores de interiores y clientes particulares que valoran objetos con historia propia.
Trabajamos exclusivamente con maderas de origen certificado. Cada pieza que sale del taller puede rastrearse hasta su fuente.
Evitamos disfrazar el material. La madera aparece tal como es: con sus nudos, irregularidades y carácter único.
Cada cliente puede visitar el taller durante la fabricación de su pieza. No hay etapas ocultas.
Diseñamos para décadas, no para temporadas. Las piezas se pueden reparar, restaurar y adaptar con el tiempo.
Combinamos perfiles diversos: carpinteros tradicionales que aprendieron el oficio en talleres familiares, diseñadores industriales formados en universidad, y técnicos especializados en acabados y tratamientos.
Esta mezcla nos permite abordar proyectos complejos sin perder la atención al detalle que define el trabajo artesanal.
Cada proyecto pasa por múltiples manos. No hay una sola persona responsable de una pieza completa. Es un proceso colaborativo donde cada etapa suma perspectiva.
No fabricamos inventario. Cada objeto surge de un encargo específico, con requisitos particulares y un contexto único.
El proceso siempre empieza igual: una conversación. Visitamos el espacio donde vivirá la pieza cuando es posible. Medimos no solo dimensiones, sino luz, flujo de personas, relación con elementos existentes.
Luego viene el diseño. Presentamos opciones, exploramos variantes de madera, discutimos acabados. Esta etapa puede tomar semanas. No apuramos decisiones que van a durar años.
La fabricación es mayormente manual. Usamos herramientas eléctricas para cortes precisos y algunos procesos específicos, pero el armado, ensamblaje y acabado son trabajos de mano.
Entregamos con instalación incluida. Ajustamos in situ, hacemos los últimos retoques con la pieza ya en su ubicación final. Recién ahí consideramos terminado el proyecto.
Cada madera que ingresa al taller tiene certificación de origen. Trabajamos con proveedores que demuestran trazabilidad completa y prácticas forestales sostenibles.
Los recortes no se descartan. Los aprovechamos para objetos más pequeños, prototipos o donaciones a escuelas de diseño.
Los acabados que usamos son de base acuosa cuando el proyecto lo permite, minimizando compuestos orgánicos volátiles.
Si estás buscando piezas únicas que combinen funcionalidad con carácter artesanal, iniciemos una conversación.
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